La Iglesia de Santo Domingo, en el corazón de Murcia, es un templo con una rica historia vinculada a la Compañía de Jesús. Aunque su origen se remonta a los dominicos, fue cedida a los jesuitas en el siglo XIX, convirtiéndose en el centro de su actividad en la ciudad. Hoy en día, la iglesia es un punto de referencia para la comunidad, ofreciendo un espacio de culto y acogiendo diversas actividades pastorales, manteniendo viva la tradición y la espiritualidad ignaciana.

