La Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria situada en el barrio gótico, también es conocida como la Capella del Palau, proviene de su ubicación, ya que forma parte del antiguo complejo conocido como el Palacio Real Menor de Barcelona, un edificio de origen templario del que la capilla es uno de los pocos vestigios que se conservan. La nomenclatura de Nuestra Señora de la Victoria se adoptó en el siglo XVI para conmemorar la victoria de la Batalla de Lepanto. Lluís de Requesens, quien participó en la batalla, encargó una imagen de la Virgen que preside el templo, y desde entonces la capilla también es conocida por esta advocación mariana.

