El Santuario de Javier es un importante lugar de peregrinación y el punto central de la devoción a San Francisco Javier, el copatrón de Navarra. Este santuario es un complejo monumental que combina historia, fe y cultura.
La pieza central del santuario es el Castillo de Javier, una antigua fortaleza medieval que data del siglo X. Es el lugar de nacimiento de San Francisco Javier en 1506 y ha sido testigo de su vida familiar. El castillo conserva elementos de la época y cuenta con un museo y una capilla con un crucifijo gótico, conocido como el «Cristo de la sonrisa».
Adyacente al castillo se encuentra la Basílica de San Francisco Javier, construida a principios del siglo XX sobre lo que fue la parte nueva del palacio. La basílica, de estilo ecléctico con influencias neorrománicas y neogóticas, se erige como el principal templo del santuario. En su interior, el pavimento señala el lugar exacto donde, según la tradición, nació el santo.
El santuario es famoso por la Javierada, una multitudinaria peregrinación que se celebra anualmente, principalmente en los dos primeros fines de semana de marzo. Miles de personas, muchos de ellos a pie, se dirigen al castillo en honor a San Francisco Javier, una tradición que se remonta a principios del siglo XX y que es una de las manifestaciones de fe más importantes de Navarra.

